jueves, 28 de octubre de 2010

Biutiful (2010) dir. Alejandro González Iñarritu

No es causa de sorpresa el hecho de que le haya tenido mala fé a esta película incluso antes de apreciarla, nunca he ocultado mi aversión a este director; su narrativa y estética me parecen pretenciosas y engañosas, especialmente en "Amores perros" y "Babel".  Mucha de esa presunción de la que hablo la proporcionaba las siempre excesivamente melodramáticas historias de Guillermo Arriaga, esa obsesión por la atemporalidad, el dolor y la tragedia resultaba insulsa luego de tres largometrajes. Pero cualquiera merece una segunda (cuarta, en este caso) oportunidad. Así que me decidí ver, con toda la imparcialidad posible, la primera cinta del director mexicano sin su guionista de cajón.

Esta producción mexicana-española filmada enteramente en una desconocida y abrumadora Barcelona nos cuenta la historia de Uxbal (Javier Bardem), quien emprende una carrera a contra reloj para "arreglar" todos los asuntos que tiene pendientes luego de enterarse que pronto morirá. La miseria en la que se desenvuelve deja un panorama desolador a este héroe trágico: padre de una niña y un niño, cuya una madre es prostituta y bipolar; envuelto en el negocio del tráfico de inmigrantes chinos y africanos se desarrolla en una ciudad con poca esperanza. Es ahí donde el director se encarga de mostrarnos lo "biutiful" de la vida, esa búsqueda de lo perenne de esta que pronto terminará. La oscuridad, el contacto con la muerte y esos breves momentos de felicidad son los que llenan la miserable existencia de Uxbal.   

Apoyado enteramente en un equipo de primer nivel, González Iñarritu nos entrega una cinta, artísticamente impecable. La fotografía del también mexicano Guillermo Prieto nos transporta a esos barrios de Barcelona, jugando con los colores de la noche, sombras que muestran la desolación y oscuridad; a la par de la siempre magnífica dirección de arte de Brigitte Broch y la claustrofóbica composición de Gustavo Santaolalla. Acompañado por un diseño de sonido muy atinado. Rematando con la impecable intepretación de Javier Bardem, en un papel por demás inmenso, voraz y melancólico. 

Debo decir que aplaudo el talento visual que tiene el director, pero la cinta nunca llega a despuntar como se debe, fotogramas dolorosamente hermosos dejan ver, solamente, la obsesión del realizador por provocar esta clase de sentimientos al espectador promedio. Moviendo las piezas para retratar, por cuarta ocasión, una historia que ralla en el melodrama inaguantable. Tratando de impresionar en todo momento con esa crudeza visual que, nunca debe de estar por encima de la historia en sí. Al final no es más que una película llena de planos sin sentido. Se nota la falta de un guionista que, al menos, haga creíble tanta sufridera. Biutiful es aburrida, tediosa e incomprensible. Bardem es quien lleva todo el peso dramático del filme, haciendo de su personaje lo único creíble de esta apagada propuesta del director. 
Calificación: R

NOTA PERSONAL: Cruzo los dedos por que esta no sea la película que le de a México el primer Oscar. 





3 comentarios:

Neri Yahir Martínez dijo...

Creo que esta vez no concuerdo al 100% contigo. Pues para mí la factura técnica (En concreto Prieto y Santaolalla) es más de lo mismo que en Babel. Y quizá ese cambio, al mostrarnos un desarrollo lineal (aunque es obvio que le costó mucho a Iñárritu hacerlo así), da un nuevo enfoque a su manera de hacer cine. Aunque estuvo al borde de llegar al sentimentalismo barato, creo que pudo detenerse antes y rebobinar, lo cual se deja ver mucho hacia el final de la película.
Ganadora del Oscar? Lo dudo. Pero nominada segura.
Saludos Amigo!

Angelito13 dijo...

En este caso tengo la misma opinión que te hizo saber Neri ; Prieto y Santaolalla son más de lo mismo, llegando al punto del hartazgo y el aburrimiento. También, haciendo hincapié en la historia lineal, si que le costó hacerla así!! por momentos me tele-transporté a sus anteriores trabajos. Es una explotación a lo descarado de los elementos que lo han colocado en el gusto del público promedio. Por último, el filme está lleno de escenas y secuencias que si se eliminan no pasa nada, la historia no cambiaría en lo absoluto.

PD. Confieso haberme dormido durante la función y que me pondré a hacer penitencia por tal sacrilegio cometido a una sala de cine... jajaja

togno dijo...

Claro q no, goey... vergüenza le debería de dar al "negro" x hacernos ver semejante cosa. Siempre vendiendo sus pendejadas como "cine de arte".